Cuidado de Joyas

TESTORELLI 1887 aconseja

Nuestras joyas están realizadas en metales nobles: oro, plata y platino.

Un metal noble resiste a la corrosión, pero hay sustancias  que pueden alterar su estructura molecular; como el mercurio al oro haciéndolo opaco y quebradizo.

Existen repelentes de insectos y cosméticos de uso doméstico,  con alguno de sus componentes ligados a los petrolatos, pueden causar  un daño similar en sus joyas.

Si por alguna razón sus joyas entran en contacto con esta sustancia, envíela directamente a nuestros especialistas que sabrán solucionarlo.

Así mismo la plata, en contacto  con el aire, produce óxido de plata, de color oscuro.

Si su joya de plata ennegrece envíela a nuestros especialistas para que le apliquen un pulido de limpieza y abrillantamiento.

Oro blanco

El color natural  del oro es el amarillo. Para lograr el color blanco, se utiliza en su composición: plata, paladio y hasta hace poco níquel, metal que le permitía lograr un blanco definido. Pero se cree que el níquel puede ser dañino para la salud y la Unión Europea,  acordó reducir al mínimo las cantidades usadas en sus ligas, lo que ocasiona que el blanco obtenido ya no sea tan definido y el acabado final se vea un tanto amarillento. Por esta razón en las piezas realizadas con las ligas actuales,  reducidas o libres de níquel, se realiza un baño de un metal precioso de la familia del platino: el Rodio. El mismo termina por dar la terminación deseada a la pieza y le proporciona protección.

Con el uso, este baño puede desgastarse, necesitando la visita al especialista para que lo renueve.

Piezas con gemas engarzadas

Las gemas preciosas son sostenidas al metal, con minúsculas grifas realizadas en el mismo material. Estas grifas  pueden sufrir enganches, con las prendas de punto y necesitan ser revisadas periódicamente para verificar que estén en buenas condiciones y evitar que las gemas puedan aflojarse  y finalmente caerse.

Los golpes y los aplastamientos: pueden deformar los engarces,  y la pieza misma, arruinándola.

Cuide sus joyas de las caídas y golpes fuertes.

Las gemas son extremadamente duras, pero aun así pueden  sufrir  fracturas o roturas, si son expuestas  a golpes o  sufren caídas.

Así mismo, pueden sufrir rayones en  contacto con una gema de igual o superior dureza, o al ser usada junto a otras joyas en forma superpuesta.

Perlas

Esta  joya de la naturaleza, proviene del Reino Animal, y como tal es muy sensible a las sustancias ajenas a ellas como perfumes, cremas, tinturas, etc.

El efecto de estas sustancias sobre las perlas, puede mancharlas ,enfermarlas  hasta hacerlas morir, perdiendo su forma original, brillo y belleza.

Aconsejamos evitar guardarlas en estuches dónde estén en  contacto con  cuero, ya que las sustancias con las que son tratados los mismos pueden dañarlas.

Recomendaciones generales

Haga revisar periódicamente su joya, para verificar el estado de  engarces y  cierres.

Recuerde que usar joyas superpuestas, puede generar roces y rayones en las mismas.

Evite usar  joyas al practicar deportes o trabajos pesados, ya que las mismas podrían arruinarse por causa de enganches.

Para limpiar sus joyas,  utilice  con una solución jabonosa y un cepillo suave, frotando ligeramente, enjuague y seque cuidadosamente.

En el caso de las joyas con diamantes, finalice la limpieza sumergiendo en alcohol  la pieza, para retirar todo vestigio de grasitud. Seque cuidadosamente cuidando las grifas de las gemas.

Evite el contacto de sus joyas con cualquier producto extraño de limpieza o cosméticos que puedan mancharla u opacarlas.

Guarde sus joyas en forma individual para evitar rayones y enganches.

 

Siguiendo estas sencillas sugerencias, podrá disfrutar de sus joyas a lo largo de toda su vida.