Cuidado del Reloj

Sumergibilidad de los relojes

Muchas personas piensan que usar un reloj sumergible a 30 metros, les permite, sumergirse en el mar, nadar o saltar disfrutando de las olas.

Y la verdad es que 30 metros en un reloj, no es suficiente para poder soportar las exigencias de un verano en la playa.

Pensemos que los estándares en relojería, certifican la sumergibilidad de la profundidad indicada, en agua:

  1. Dulce
  2. Estanca
  3. A temperatura ambiente

No solo los shocks térmicos a los que es sometido, al levantar la temperatura al sol y el golpe al ingresar al agua fría, los álcalis de los jabones, champúes, bronceadores y demás; sino también el agua caliente, la presión de una ducha, o el chorro de un jacuzzi, pueden deteriorar las juntas que resguardan la tapa, el cristal y la corona del reloj.

Muchos relojes que poseen brazalete de cuero, tienen un proceso de impermeabilización, que le permite soportar salpicaduras, pero someterlo al agua de mar o de una piscina equivale a reducir considerablemente su duración y aspecto.

Valores usuales de resistencia al agua

30 metrosSoporta salpicaduras, no apto para nadar.
50 metrosApto para nadar.
100 metrosApto para práctica de Snorkel.
300 metrosApto para buceo recreativo.
1000 metrosApto para buceo profesional.

Puede ocurrir, que habiendo sometido a nuestro reloj a condiciones a las que no estaba preparado, no haya sufrido ningún perjuicio. Pero es bueno conocer los riesgos del uso indebido del mismo, y  de esta manera poder cuidarlo adecuadamente.

Los pulsadores y coronas no deben accionarse bajo el agua, salvo especificaciones propias del modelo, ya que es una situación de peligro para el interior del reloj.

Si por cualquier circunstancia su reloj se llena de agua, llévelo inmediatamente al service oficial.

Empañaduras: resulta imposible cerrar un reloj en una cámara al vacío. Es normal entonces que ante diferencias marcadas de temperatura el reloj pueda empañarse. No tiene ningún peligro para el reloj, y se irá cuando las temperaturas queden reguladas.

EVITE: El contacto de su reloj con sustancias abrasivas, solventes, acetonas, pinturas, thinner, alcohol. El contacto con estas sustancias, acortará la vida útil de su reloj.

Relojes Automáticos

Los mecanismos mecánicos de carga automática, están diseñados para cargarse con el movimiento del brazo del usuario.

Hoy en día muchos trabajos y actividades que desarrollamos son sedentarios.

Pensemos en las horas que pasamos frente a una computadora, sin ir mas lejos.

Muchos se desilusionan después de adquirir un reloj automático, y concurren al relojero para reclamar: “Este reloj se para”, y al ser consultado por el asistente de ventas, por la actividad que desarrolla se muestra incrédulo y molesto.

La verdad es que el reloj no ha llegado a cargarse debidamente y por eso deja de funcionar. La forma correcta de cargar un reloj mecánico de carga automática, es estimulando su marcha, a través de 15 a 20 giros de corona (siempre en la misma dirección).

Con este estímulo el reloj debería marchar independientemente de la actividad que se realice con él, a lo largo de 36 horas.

Si sólo el estímulo llega por movimiento, este necesitará de 4 a 5 horas de uso intenso.

Variaciones de marcha: los relojes automáticos debido a la naturaleza de su mecanismo pueden sufrir variaciones en la marcha aceptables de hasta 5 minutos al mes ( debido al rozamiento de sus ruedas). Esto es totalmente normal y dentro de esta variación no hay que hacer correcciones.

Cambio manual de fechador

Al realizar el cambio manual del fechador, deberá tenerse la precaución de ubicar todas las agujas lejos del N 12.

Esto es porque el mecanismo en esa ubicación se encuentra sumamente vulnerable y con grandes posibilidades de dañarse. Por eso sugerimos a modo de recordatorio práctico, ubicar todas las agujas a las 6:30hs, a los efectos de brindar la máxima protección al mecanismo en el momento de cambiar la fecha manualmente.

RECUERDE: siempre ajustar bien la corona después de este procedimiento para garantizar las condiciones de sumergibilidad.

Correas, brazaletes, pilas y cristales

Las garantías de fábrica no cubren los daños que puedan sufrir las correas, brazaletes y cristales.

Por tal efecto se aconseja mantener las correas de piel libres de cremas, bronceadores, perfumes, repelentes, etc.

Las correas de caucho envejecen, tornándose duras y quebradizas, y no hay forma de evitar que esto ocurra. Con lo cual hay que prever que se necesitará realizar un cambio de correa anual.

Los cristales pueden ser rayados, aún los de cristal de zafiro, que los mismos pueden ser rayados por otro cristal de la misma dureza o de una dureza superior (Ej.: zafiro, rubí, un diamante).

Recordemos que el zafiro, pertenece al grupo corindón, con una dureza de 9 en las escala de Mohs, superado únicamente por el diamante.

Algunas personas para prolongar la duración de la pila, suelen extraer la corona hacia el exterior y así provocar el detenimiento de la marcha del reloj.  Si bien el propósito se logra, deja expuesto el mecanismo al ingreso de polvo, hollín, pelusa, humedad, etc.

Por otro lado no deberá dejarse por tiempo indeterminado la pila en un reloj, ya que estas baterías están diseñadas para una duración limitada de tiempo. Vencido ese plazo los ácidos internos pueden atacar las paredes de contención, pasar al reloj y dañar el mismo.

  • RESISTENCIA A LOS GOLPES: Los relojes pueden ser usados para la práctica de deportes como golf, tenis, pero deben evitarse los fuertes golpes como las caídas o los altos impactos. Haga revisar inmediatamente su reloj si el mismo sufriera un fuerte golpe, a los efectos de comprobar si la corona no se ha torcido, y perdido así su estanqueidad.
  • REPARE INMEDIATAMENTE  cualquier daño que sufra el reloj, por más pequeño que sea el mismo, para evitar que se transforme en un riesgo mayor.
  • CAMPOS MAGNÉTICOS: estos pueden afectar la marcha del reloj. (celulares, microondas, ascensores, etc.)
  • CAMBIOS DE TEMPERATURA: La exposición del reloj tanto a las altas como muy bajas temperaturas, pueden causar verdaderos deterioros. No lo deje al sol, y tenga sumo cuidado con los shocks térmicos, como estar tomando sol y sumergirse en agua fría.
  • ABSOLESCENCIA: Casi todas las fábricas de relojes, realizan stocks de piezas para reparación por tiempos limitados. Cuando un reloj lleva muchos años fuera del mercado se reducen las posibilidades de encontrar las piezas necesarias para su reparación, en el caso de tener piezas dañadas o desgastadas.

IMPORTANTE

Nunca permita que su reloj sea abierto por terceros, ni aún para un cambio de baterías.

En caso de los relojes en garantía, esto invalidará automáticamente la misma, y expondrá a su reloj a un riesgo innecesario.

Siempre diríjase a los Service Oficiales que figuran en la garantía de su reloj, o a los Agentes Oficiales, autorizados para tal fin.

TESTORELLI 1887 es agente oficial de la mayoría de las marcas que comercializa, pero solo el SERVICE OFICIAL puede dar curso a un reloj dentro de su período de garantía.

TESTORELLI 1887 les ofrece a sus clientes un servicio de traslado sin cargo y la gestión ante el Service Oficial correspondiente, pero recuerde que LA GARANTÍA SOLO PODRÁ SER EJECUTADA POR EL SERVICE OFICIAL, dependiendo del tratamiento, costo y tiempos que este determine, sin poder tener Testorelli 1887 injerencia en esto.

Tener en cuenta todos estos cuidados permitirá que el uso de su reloj sea siempre una experiencia placentera y llena de satisfacción.