Verdadera firma de la marca desde principios de la década de 1930, el Rolesor combina oro y acero, compaginando así sofisticación y fuerza. El concepto es sencillo: algunos elementos de la caja y del brazalete son de oro amarillo, blanco o Everose, mientras que otros son de acero Oystersteel.
El Oyster Perpetual 41 en versión Rolesor amarillo reinterpreta esta estética. Combina el bisel y la corona en oro amarillo con un brazalete íntegramente en acero Oystersteel, a diferencia de las versiones habituales de Rolex en Rolesor amarillo, en las que los elementos centrales del brazalete son de oro amarillo.
